INTELIGENCIA EMOCIONAL



En el sistema educativo español se han detectado algunas carencias comunes desde los primeros niveles educativos, hasta los más altos. La inteligencia emocional se ha intentado implementar mediante asignaturas como ciudadanía, valores éticos incluso la propio filosofía. Si bien, parece que los resultados no son los esperados. 

La inteligencia emocional es una asignatura pendiente, no solo en España, sino a nivel global. Ahora que internet es una herramienta disponible para la gran mayoría, no es complicado encontrar en la red múltiples formaciones destinadas a la mejora de esta inteligencia emocional y el desarrollo personal. 

Lo cierto es que a pesar de que las instituciones no han sabido introducir el aprendizaje del alumno en estos campos; fuera del sistema si se ha conseguido el éxito. Muchas personas mediante la lectura, la asociación, cursos de desarrollo personal,... afirman haber crecido emocionalmente y saber ahora gestionar mejor sus emociones y circunstancias de la vida. 

 La inteligencia emocional propiamente dicha, se define como la capacidad de percibir, expresar, comprender y gestionar las emociones. 

Dicho esto, resulta evidente que para cualquier profesión sería necesaria. Es más, en profesiones determinadas como la nuestra, la enfermería, resulta tremendamente útil. 

En nuestra formación como enfermer@s nos volvemos expert@s en fisiología, patología, cuidados,... Con todo y con ello, a la hora de la práctica no solo nos encontramos con retos técnicos propios de la profesión, sino también emocionales. 

Es complicado prepararnos a nivel emocional desde la teoría. Cada paciente, cada día, cada turno y cada circunstancia es distinta. Inevitablemente a lo largo de nuestra carrera de enfermer@s tengamos que enfrentarnos a situaciones duras. Muchas veces escuchamos como l@s enfermer@s veteran@s nos aconsejan separar el trabajo de la vida personal, pero parece que en la práctica resulta más complido. No podemos apagar nuestra mente, olvidar los sentimientos que nos producen ciertas circunstancias; y si se puede, el problema es que nadie nunca nos enseñó a hacerlo. 

Es hora de evolucionar, hora de seguir luchando por las futuras generaciones de enfermer@s. Desarrollémonos a nivel personal y hagamos posible una educación del siglo XXI. 

Recordad, la nueva era ha llegado y l@s enfermer@s no nos quedaremos atrás. 


PD: os dejo con un par de videos acerca de la inteligencia emocional y algunas anécdotas reales de enfermeras españolas.

ANÉCDOTAS DE ENFERMERAS - FORTFAST

 


 

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